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viernes, 27 de septiembre de 2019

COLOMBIA (Poema)


COLOMBIA
Por: Nabonazar Cogollo Ayala

TEMA: Identidad con el territorio, patriotismo y civismo.
SUBTEMA: Sentido de patria.
GRUPOS ETARIOS: 12-18 años.

Patria querida, tan bendecida
Tierra aguerrida de libertad…
Cuna adorada, dulce alborada
Llena tus campos con majestad.

Un día naciste, con fe creciste
Y el mundo entero te saludó…
En tus senderos me bendijiste
Cuando tu cielo me cobijó.

Vi tus montañas y tus entrañas
Desde Amazonas hasta el confín…
De la llanura donde te bañas
Con limpias aguas de querubín.

Vi mis hermanos en tus océanos
Que ardientes besan tu litoral.
Vi la hermosura de puras manos
Sembrando flores en tu terral.

Un cóndor puro, grande y seguro
Cruzó tu cielo de inmensidad.
Grité… ¡Colombia! ¡Hoy yo te juro
Darte mi vida por tu heredad!

Cuando me muera, patria procera,
¡Tierra bendita del gran Colón!
Solo te pido que tu bandera
Cubra amorosa mi corazón.

Y que tu suelo donde el abuelo
Dio su existencia en Boyacá…
Me cubra honroso cual casto velo
¡Que al hijo amante lo besará!

Septiembre 11 de 2019.
Madrid – Cundinamarca
Colombia













domingo, 10 de julio de 2016

LA PATRIA (Poema)

Monumento a los soldados caídos en combate
Ubicado en el CAN (Centro Administrativo Nacional), calle 26
Bogotá D.C.
Tomé yo mismo la foto el pasado  viernes 8 de julio de 2016

LA PATRIA
(Poema)

La patria es voz materna que arrulla mis pesares
Es canto de esperanza que amasa una ilusión…
Es tierra bajo un cielo donde se ven raudales
Cantando cristalinos dulcísima canción.

La patria es casa vieja donde nuestros mayores
Un día dieron vida al ser del corazón…
Es cuna donde el niño derrama sus primores
Con mimos de ternura y casta ensoñación.

La patria es esa añeja cocina de la casa
Donde mamá prepara con gran dedicación…
Esos manjares ricos que aroman nuestra estancia
Con nítidas especias de huertas en sazón.

La patria es esa escuela donde nuestra maestra
Nos dio del mundo luces con sabia erudición…
Allí con  varios libros la tierra dio su muestra
De un mundo abierto y grande cual rosa en su botón.

La patria es la iglesita que horada con su torre
Los cielos de zafiro y límpido algodón.
En ella la palabra de Dios a diario corre
Como un fragante río de espléndida oración.

La patria es la bandera que sube hasta los cielos
Vestida con el oro luciente de aluvión…
Ceñida con zafiros de mares y arroyuelos,
Calzada con la sangre del prócer en su acción.

¡Esta es mi patria amada! La tierra de mis padres
Donde el feliz labriego es canto y oración.
En ella se desgrana la fe de mis cantares
¡Por ella doy mi vida mi fe y mi corazón!

Nabonazar Cogollo Ayala
Madrid (Cundinamarca)
Julio 3 de 2013
Un aspecto del Parque Central Antonio Nariño en Cereté, Departamento de Córdoba (Colombia)
Al fondo se aprecia el Palacio Municipal, engalanado con las banderas de Colombia, Córdoba y Cereté, respectivamente.
Fecha en que tomé la foto: abril 25 de 2015

domingo, 22 de mayo de 2016

ARRIBA COLOMBIA


ARRIBA COLOMBIA

Levanta Colombia tu frente ante el mundo…
Con celo profundo te habré de adorar…
Tu suelo amoroso, tus cielos, tus ríos…
Tu suelo tan mío es siempre mi hogar.

Soy niño, he besado tu suelo que es cuna
Cual madre que acuna en su seno mi ser…
Te canto Colombia desde mi colegio
Con dulces arpegios que elogian tu ayer.

De ciencia y estudio circundo mis sienes
Porque un día futuro traeré los laureles
De bien y progreso que grande te harán…

Arriba Colombia, mi patria adorada…
Bolívar eleva en el cielo su espada
Y grita ¡Adelante, a estudiar con afán!

Nabonazar Cogollo Ayala
Yopal Casanare, febrero 7 de 2011.

miércoles, 4 de mayo de 2016

EL MAESTRO ES VOZ DIVINA (Poema)

EL MAESTRO ES VOZ DIVINA
(Poema)
Por: Nabonazar Cogollo Ayala

Un sentido homenaje a todos los maestros.
de Colombia y el mundo.

¿Qué si qué es ser un maestro? Es ser y grande y proyectarse
A la altura con las alas del lumínico pensar…
Con la mente siempre abierta y el espíritu anhelante
Conquistando los senderos de la azul inmensidad.

El maestro es frase tierna, voz amiga y decidida,
Es la ciencia que se encumbra con rigor y majestad.
Es la búsqueda constante del saber que fiel anida
En el mundo y sus senderos de prolija realidad.

El maestro es libro abierto y es consejo que oportuno
En la dura encrucijada del muchacho en su vivir…
Firme indica los caminos a seguir, como ninguno,
Con la esencia de la vida que construye el porvenir.

¿Quién no tuvo un día un maestro que con frase madurada
Al calor de la entereza y la sapiencia vesperal;
Decidiera sus destinos y le diera nuevas alas
Con que alzar un alto vuelo en el sendero celestial?

¡El maestro es Dios un día! ¡Jesucristo en nuestras aulas!
Mano diestra que nos lleva hacia la aurora a revolar…
¡Un Maestro dio a los hombres Buenas Nuevas de esperanza,
Con el pan de eterna vida como un vivo manantial!

Mientras haya quien estudie mil infolios y procure
Conquistar grandes alturas de prolífico saber…
¡Habrá Dios, habrá esperanza y una patria que perdure
En las aulas del que enseña por amor a su deber!

Mayo 15 de 2006

Fuente: Este poema en homenaje de todos los maestros de Colombia y del mundo lo escribí como contribución a la Fiesta del Maestro en el año de 2006, en la institución educativa capitalina en la cual laboraba por entonces.

Reflexión:

No existe en Colombia la tendencia a reconocer socialmente la figura del maestro o pedagogo como la persona que contribuye a mantener viva la conciencia y estructura sobre la cual reposan los cimientos vivos de la nación. No estoy asumiendo ahora la defensa a ultranza de la figura del maestro, por el hecho que yo sea uno de ellos. Simplemente llamo un poco la atención sobre cómo en otras épocas y momentos de la historia se reverenció y veneró al maestro como aquel poso de infinita sabiduría, sobre cuyos hombros descansara la responsabilidad de formar a los nuevos ciudadanos, los hombres que nacían con los rayos de la aurora de los días que habrían de venir.

En la Grecia clásica las familias más acaudaladas solían designar al más sabio y estructurado de sus esclavos para que se encargara de la educación de los niños de la casa. A este esclavo se le colmaba de honores y se le daba el título honorífico de pedagogo. Paidos = Niño // Agein= conducir. Es decir, el que lleva o conduce al niño (de la mano). Posteriormente cuando el general Pompeyo conquistó con sus legiones a las ciudades griegas y las añadió al gigantesco Imperio Romano en calidad de provincia, las clases patricias de la Ciudad Eterna enviaban a sus emisarios a Atenas, en procura de los más avezados y sabios maestros para confiarles la educación de sus hijos. ¡Necesito un maestro para mis hijos, pero necesito que sea griego! Se solía decir entonces.

Los romanos a su vez dieron en llamar al maestro: Magister, al parecer formando este vocablo a partir de la expresión griega: Hermes Trimegisto [1], en alusión a la advocación del habilidoso dios griego del comercio, en su advocación de padre y señor del conocimiento. Ser maestro es asumir la principal meta que se trazara en la vida Jesús de Nazaret, el maestro por excelencia, el primero de los ministros de la enseñanza. A su imagen y semejanza, el verdadero maestro enseña, orienta, se arma de un océano infinito de paciencia cuando su talento para enseñar y hacer entender a otro lo que un día él debió aprender, se vea puesto en tela de juicio. Nunca se desanima, sigue adelante así sienta que sus enseñanzas caen en el abismo de la indiferencia y la incomprensión. El maestro genuino lee permanentemente, no se echa sobre los falsos laureles de la autosuficiencia, en la ilusoria expectativa de haber logrado las mieles del conocimiento absoluto.

Un gran maestro –Aristóteles-, motivó al macedonio  Alejandro Magno a acometer sus más grandes y espectaculares conquistas. Igualmente fueron los sabios maestros Simón Rodríguez y Andrés Bello, quienes infundieron en el joven Simón Bolívar el amor a las letras, a las leyes, la ilustración y echaron las simientes de su indeclinable espíritu de libertad. El Maestro es Dios un día, sublime artífice de la palabra y el conocimiento en el espacio infinito de las aulas, donde forja almas, caza talentos y enrumba el vuelo de las nacientes águilas hacia las alturas inconmensurables de la grandeza y el triunfo. 



[1] Conjeturalmente gracias al giro metatético: Trimegistum (el tres veces más grande) = Magistrum. Recordemos que la metátesis es el fenómeno morfológico que lleva a que una palabra mude su forma en otra en un lapso considerable de tiempo, por diversas razones circunstanciales del habla. Ejemplo. En la Roma antigua la palabra Mus ciegalum (ratón ciego) derivó –gracias al habla enrevesada de los niños pequeños-, en Murcielagum (murciélago).

sábado, 12 de marzo de 2016

HIMNO A LA PATRIA Letra y Música: P. Martínez S.J.

HIMNO A LA PATRIA
Letra y Música: P. Martínez S.J.

¡Colombia es mi patria, mi patria querida!
En ella fulgura la luz de mi hogar,
En ella se encierra cuanto amo en la vida
Que todo lo abarca mi patria inmortal.

Tan bella es mi patria que el alma imagina
Que en ella las hadas debieran vivir.
Y no hay en su suelo feliz una espina
Ni empañan las nubes su luz de zafir.

La ciñen y adornan cual cinta de plata
Mil ríos que riegan su suelo feraz;
Allí el Magdalena sus ondas desata
Y el Cauca desliza su manso caudal.

Despiertan sus hijos cual fiera irritada
Si intenta el tirano sus fueros hollar
¡Ay de él si los bravos empuñan la espada!
¡Ay de él si provoca su cólera audaz!



Fuente: F.T.D. Colombia: el arte de la lectura, los departamentos y sus riquezas. Historietas y recitaciones escolares. Libro tercero de lecturas. Eds. Editorial Champagnat. Bogotá (Colombia), 1950. Página 199



lunes, 29 de febrero de 2016

VOLVIERON LAS CLASES

VOLVIERON LAS CLASES
Por: Nabonazar Cogollo Ayala

¡Volvieron las clases! ¡Volvieron las clases!
El alma se llena de felicidad…
Como pajarillos al viento fugaces
Llegamos al aula en febril libertad.

Las almas anhelan llenarse de ciencia
Se expanden con fuego en total plenitud…
Rebuscan rincones de luminiscencia
Y vuelan en alas de la juventud.

Las artes se inventan magníficos mundos
De un polo a otro polo se ven cabalgar…
Jinetes alados y meditabundos
Que exploran el cielo que habrán de alcanzar.

Las nobles virtudes nos dan sus valores
Puntales que afirman nuestra formación…
Revientan capullos y célicas flores
En el noble espíritu del corazón.

¡Volvieron las clases! ¡Viva la alegría!
Los libros se abren, las mentes también…
Aquí creceremos con fe y armonía
¡Y la patria un beso dará a nuestra sien!


Madrid (Cundinamarca)
16 de febrero de 2016


Registro de propiedad intelectual:
10-560-245
DIRECCIÓN NACIONAL DE DERECHOS DE AUTOR
COLOMBIA

sábado, 6 de febrero de 2016

CANCIÓN A MI ESCUELA


CANCIÓN A MI ESCUELA
Por: Nabonazar Cogollo Ayala

En mi escuela se canta aquel canto,
El que imita a una alondra en su voz…
Y resuena con nítido encanto
El melódico acento de Dios.

La maestra nos da sus lecciones
Con la sana alegría del sol…
Y palpitan diez mil corazones
Escuchando tras un arrebol.

Es la vida el cantar que se estila
Maternal sobre aquel pizarrón…
La maestra, doña Domitila,
Nos enseña con dedicación.

Mis muchachos, la patria en ustedes
Ve cifrada su gran ilusión.
Son renuevos y gratas mercedes,
Que florecen cual lirio en botón.

Siempre atentos miremos al mundo
Y la ciencia que a diario nos da…
No es producto de azar vagabundo;
¡Es secreto que el alma hallará!

Miren prestos la vida que nace
Hecha brote en el pálido erial…
La semilla que abierta deshace
Su cubierta con gesto triunfal.

Levantemos la vista a los cielos
Que la tarde ya empieza a caer.
Y un crespón de satines y velos
Da sus tonos de negro doquier.

Con sus cuatro luceros ardientes
Ya se asoma la cruz de mi sur.
Sus destellos coronan las frentes
Cual zafiros de límpido azur.

¡Vamos chicos! Se hizo ya tarde
A la casa debemos partir…
Que un mañana de fe sin alarde
Nos espera para proseguir.

Madrid (Cundinamarca), enero 13 de 2016

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