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MADRID, CUNDINAMARCA, Colombia
Escritor, investigador y humanista colombiano, con estudios en filosofía. Fomentador de los cánones clásicos de la poesía española e hispanoamericana, en un sano marco de patriotismo colombiano y latinoamericano.

domingo, 17 de abril de 2016

DA GRACIAS Por: Nabonazar Cogollo Ayala

DA GRACIAS
Por: Nabonazar Cogollo Ayala

-¿Por qué no tengo dinero cuando hay muchos otros que sí lo tienen?
-        Tienes grandes joyas en ti mismo que podrían labrar tu riqueza y si lo deseas, hasta tu felicidad… Mira: Para empezar… ¡Estás vivo! Esa ya es una bendición muy grande, además estás gozando de buena salud. Otra bendición de un valor inapreciable: Tienes inteligencia, no tienes tus capacidades mentales disminuidas. Tienes todos tus miembros corporales completos. Tienes tu preciada visión sana, tus manos, tus pies, tus músculos y tu capacidad de moverte, en perfecto estado.
-        ¡Eso lo tiene todo el mundo! ¡Yo quiero más que eso! No me gusta ser conformista…
-        Veo que no valoras las grandes bendiciones y tesoros que tienes, simplemente porque nunca te han hecho falta. Hay muchas personas minusválidas que anhelarían, aun cuando sólo fuera por un momento, volver a poseer la independencia de movimientos que les permitía correr, saltar e ir de aquí para allá, sin andar atenidos a nadie. Hay ciegos que anhelarían volver a ver la luz, la belleza de los colores y de los amaneceres…
-        ¡Sí, ese sermoncito trillado ya me lo han dicho varias veces en la casa mi papá y mi mamá!
-        Lo llamas así porque la verdad profunda de ese discurso no te ha tocado. Denotas en el fondo una gran inmadurez en tu forma de ver la vida. Tienes todo lo que en la vida alguien pudiera desear: Personas que te aman, vida, juventud, salud, un techo, una mesa servida, un guardarropas con lo necesario para vestirte y hasta con cierto gusto, un colegio donde formarte, etc. Pero aun así, eres un eterno inconforme y pides y exiges más. Pides regalos costosos, viajes, conciertos, comidas finas y costosas, artefactos de última generación, etc.
-        ¡Tú lo has dicho viejito! ¡Tener todo eso sí es vida!
-        ¡Sí señor, puede ser! Pero una humilde pregunta… ¡Las grandes cosas en la vida uno se las debe ganar! ¿Qué has hecho tú hasta ahora, para merecer ese tipo de vida al cual aspiras? ¿Has labrado riqueza? ¿Has hecho méritos académicos, intelectuales o laborales? ¿Has logrado reconocimiento?
-        ¡Otro sermoncito de esos de viejos cuchos!
-        La vida tiene unas reglas muy claras y tú pareces desconocerlas, aspirando a aquello que todavía no ha llegado el momento de que te toque. Esto será cuando ya hayas hecho tu propia vida y entonces puedas comprar lo que quieras, a tu antojo y capricho. ¡El dinero tú mismo lo proveerás para ello! Vayamos con calma, muchacho. Todo a su debido tiempo te llegará. Para empezar da gracias, por tener vida, salud, padres, hermanos, colegio, techo, comida y un país. ¡Da gracias a Dios por todo lo que la vida hasta el momento te ha dado! Que otros tiene más que tú, sí, es probable. Pero también hay muchos otros que tienen menos. ¡Agradécele al Dios de la vida por ser un chico privilegiado, lleno de dones y salud!

Madrid (Cundinamarca)
Junio 8 de 2013

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